Sudor control

Corrección de sudoración excesiva.

 

Normalización del sudor con eficacia y duración.

 

Devuelve la confianza y tranquilidad.

Conoce este tratamiento

¿Cómo funciona?

¿Aún con dudas?

Te devuelve la confianza y tranquilidad que supone controlar situaciones incómodas.

La hiperhidrosis es un aumento de la sudoración de determinadas áreas del cuerpo, resultado de un incremento en la secreción de las glándulas sudoríparas. Suele deberse a una hiperactividad de estas glándulas por una hiperestimulación nerviosa, motivada por situaciones que comportan tensión emocional o estrés, por la acción de sustancias farmacológicas o por motivos térmicos.

A pesar del férreo control de la temperatura corporal ejercido por el hipotálamo, las glándulas sudoríparas de las palmas de las manos, las plantas de los pies, las axilas y la región craneofacial se muestran especialmente sensibles a estímulos emocionales o térmicos, produciendo más sudor del necesario para regular la temperatura y contrarrestar la subida de temperatura.
Este problema, que puede provocar incapacidad laboral y social, afecta a cerca de un 1% de la población, en los que casi la mitad de los casos tiene carácter hereditario.

En el caso de la hiperhidrosis axilar, se suelen obtener mucho mejores resultados con las infiltraciones locales con toxina botulínica o Botox. Los efectos beneficiosos de la toxina botulínica sobre la hiperhidrosis axilar se inician a los 3-4 días del tratamiento, y suelen durar entre 6 y 8 meses, por lo que sólo se requiere repetir el Botox una vez al año, en primavera o al inicio del verano. Esta toxina bloquea los mensajes procedentes de los nervios parasimpáticos que ordenan a las glándulas sudoríparas producir sudor.

Es el mejor tratamiento para la corrección de la sudoración excesiva.

Procedimiento

Infiltraciones locales con botox.

Beneficios

Controla el exceso de sudoración.

Resultados

Suelen durar entre 6 y 8 meses.

Duración

Aproximadamente una hora.

Recuperación

Vida normal al cabo de una semana.

Mejor momento

En primavera o al inicio del verano.

Normalización del sudor axilar, palmar y plantar con gran eficacia y duración.

Preguntas frecuentes sobre este tratamiento:

¿Cuáles son las causas de la hiperhidrosis?

Las causas suelen ser principalmente estímulos térmicos y emocionales, que desencadenan la respuesta colinérgica (sistema nervioso simpático) de las glándulas sudoríparas ocasionando así ese exceso de sudoración.
Los factores que provocan estrés en la persona pueden ser hablar en público, temor a ser observado, a permanecer en compañía de otras personas, miedo a diversas situaciones e, incluso, al propio rubor.
También puede estar provocada por algunos tratamientos farmacológicos.

¿Qué síntomas presenta?

Estos síntomas pueden generar ansiedad y una seria limitación social:
• Sudor en las manos
• Sudor en las axilas
• Rubor y sudoración facial

¿Existen diferentes tipos de hiperhidrosis?

Según su localización:
• Generalizadas: afectan a toda la superficie corporal.
• Localizadas: afectan a zonas circuscritas.

Según sus causas:
• Causa desconocida (idiopática o esencial). Es la más frecuente. Se localiza en las axilas, manos, pies y cara. Se inicia en la infancia/adolescencia y afecta al 0,6%-1% de la población. Persiste durante algunos años y, a veces, hay una tendencia espontánea a la mejoría hacia los 25 años. Con frecuencia, tiene antecedentes familiares.
• Causa identificada o patológica. Pueden aparecer acompañando a enfermedades infecciosas (como la fiebre de Malta), a enfermedades neurológicas, a tumores (como el linfoma o tumor carcinoide) o a enfermedades generales como la diabetes mellitus o la intoxicación alcohólica. Además, puede ser efecto secundario de ciertos fármacos, como los antidepresivos.

¿Qué consecuencias tiene la hiperhidrosis?

La hiperhidrosis puede ocasionar una discapacidad en el trabajo y en el ámbito social, ya que el sudor puede llegar a empapar la ropa, los utensilios del trabajo e incluso a gotear y mojar el suelo.
Además de estas molestias, se producen otras complicaciones como:
• Maceración.
• Mal olor o bromhidrosis.
• En las plantas de los pies, sobreinfección cutánea por bacterias (queratolisis picada).
• En las palmas de las manos, favorece el desarrollo de dishidrosis y de dermatitis de contacto, además de ocasionar manos frías y cianóticas.

¿Cuál es su tratamiento farmacológico?

El rubor facial patológico y la hiperhidrosis se abordan desde una perspectiva multidisciplinar que comprende diferentes tipos e intensidades de tratamientos.
Facilitar el tratamiento adecuado es esencial para esta patología, ya que puede provocar discapacidad laboral y social.

Algunos casos de hiperhidrosis pueden corregirse con tratamientos farmacológicos:
• El tratamiento inicial es tópico, con fármacos anticolinérgicos, como el bromuro de glicopirronio, y los preparados astringentes y curtientes, como el cloruro de aluminio, el glutaraldheído o el ácido salicílico. El mecanismo de actuación es la oclusión del conducto de las glándulas sudoríparas. Se deben aplicar por la noche y con la piel seca.
• Una segunda opción farmacológica son los tratamientos sistémicos: bromuro de propantelina, tranquilizantes y sedantes, como clonazepan o diazepan, y los antagonistas del calcio, como el diltiazem

O bien mediante la toxina botulínica, indicada para determinados casos de sudores en manos o axilas. La administración de este fármaco produce un bloqueo selectivo en la acción de la acetilcolina sobre las glándulas ecrinas, disminuyendo la producción de sudor. Primero se realiza un test para conocer qué áreas son las que más sudan y así actuar de manera más selectiva, evitando efectos secundarios sistémicos.

¿Es posible solucionar la hiperhidrosis mediante cirugía?

El tratamiento quirúrgico es eficaz y definitivo en más del 80% de los casos de hiperhidrosis en manos, axilas y cara.
Está indicado para los casos más severos, en los que el resto de los procedimientos han fracasado. Debe dictaminarla siempre el cirujano, ya que no es efectiva para todos los pacientes.
La intervención tiene una duración de una hora aproximadamente. Se realiza con anestesia general y requiere un ingreso de 24 horas. El paciente puede volver a hacer una vida normal una semana después, aproximadamente.
El procedimiento quirúrgico se denomina simpatectomía torácica videotoracoscópica. Consiste en efectuar una pequeña incisión en cada lado del tórax para localizar y seccionar o comprimir mediante clips, en un punto determinado, la cadena simpática, que es la que controla la sudoración y el rubor facial.

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